Sembrando y recogiendo aprendizajes

Foto: CAD
 

Siempre me he considerado una gran defensora del trabajo colectivo y en red, y de la necesidad de metodologías para llevar a cabo una labor más estratégica.  Así que cuando pasé a formar parte del equipo de CAD tuve claro desde el principio que quería trabajar con alianzas. Pero de ningún modo pude imaginar la complejidad de este concepto.

“Una alianza se forma cuando un número de organizaciones deciden juntarse para trabajar sobre un objetivo concreto con una duración determinada. Por lo general, las alianzas incluyen sectores muy diversos donde cada uno desde su lugar trabaja de manera colectiva para la consecución de un mismo objetivo.

A lo largo de los años he trabajado en distintos proyectos de alianzas: desde el diseño de una estrategia de movilización de recursos para UNFPA o la investigación sobre los impactos de la minería en Tanzania y Madagascar para UNICEF. De cada una de estas experiencias he podido extraer un aprendizaje que he replicado a posteriori.

En octubre de 2015, tuve la oportunidad de viajar a México dentro de un proyecto de capacitación en gestión de alianzas en Chiapas y Yucatán. La tarea está dirigida a 31 organizaciones de la sociedad civil de la zona que han formado cinco alianzas para trabajar sobre el eje de la soberanía y la seguridad alimentaria desde enfoques distintos como: la agroecología, la mejora de la producción ganadera o agrícola, la recuperación de semillas autóctonas o la cosmología maya.

La visita permitió conocer mejor cada alianza en su territorio, así como las personas que formarán parte del programa formativo, y su realidad política y social. En este tipo de proyectos, la fase de identificación es fundamental para garantizar la relevancia y la sostenibilidad del programa. Este proceso requerirá una continua acción y reflexión con las 31 organizaciones para ayudar en la identificación de necesidades y en la elaboración del programa. Después de esta primera fase, y debido a la particularidad de cada alianza, el proyecto incluirá un proceso constante de comunicación y acompañamiento.

La implementación de este proyecto representa una gran oportunidad de generación de contenidos y de fortalecimiento de la metodología de alianzas de CAD. Asimismo, se realizará desde un enfoque comunitario, frente al habitual enfoque institucional, lo que lo hará aún más interesante. Esto supone una oportunidad para afianzar los conocimientos adquiridos en procesos de participación para el desarrollo local, así como en la facilitación de redes y alianzas. El intercambio de conocimiento que luego tendrá lugar con los miembros de las alianzas en Chiapas y Yucatán, dará paso a la formulación de un plan de aprendizaje útil y apropiado.

Durante el tiempo de duración del proyecto, seguiré compartiendo aprendizajes en el blog de CAD y espero contagiar la pasión e inquietud sobre qué es una alianza y cómo facilitar la misma.

Autora: Lucía Bárcena, consultora en el área de alianzas de CAD.